Los «números angelicales»

Entender su significado cuando los vemos repetidamente.

111
El mensaje de los ángeles es que manifiestes tus sueños. Su energía te invita a tomar riesgos, cambiar patrones, avanzar en tus proyectos o relaciones. Debes mantener abiertos los ojos porque las oportunidades llegarán.

222
Señala que debes mantener los pies bien plantados en la tierra. Si trabajas duro y mantienes tus valores, habrá recompensas pronto. En general, indica que vas en la dirección correcta y te invitan a seguir avanzando.

333
Es un recordatorio del universo para decirte que sabe lo que quieres. Su energía te da fuerza para seguir adelante con fe. Tus guías espirituales te respaldan para cumplir tus sueños.

444
Los ángeles usan esta secuencia para decirnos que están cerca, por lo que es común sentir paz y tranquilidad después de ver el 444. Se hace presente cuando pasamos por un momento de duelo o una ruptura.

555
El 555 se presenta cuando estamos viviendo un crecimiento acelerado. Este número angelical habla de cambios y transiciones importantes. Tu vida podría parecer caótica o confusa, pero con el 555 los ángeles te invitan a tener fe en tu regeneración.

666
Habla de belleza, equilibrio e integridad. Aparece cuando estás preocupado por tu carrera, hogar o finanzas. Es una llamada de atención para equilibrar todos tus asuntos, probablemente no lleves un estilo de vida saludable o le prestas más atención a las cosas materiales.

777
Es sinónimo de espiritualidad y aparece cuando te acercas a tu “yo divino”. Su energía te ayuda a conectarte con tu conciencia espiritual. Es probable que tengas una revelación y te sientas purificado.

888
Es en número de la abundancia. Con esta trilogía, los ángeles señalan la posibilidad de recibir prosperidad del universo material, en la salud o en el amor. El mensaje es permanecer abiertos y apegados a nuestros valores.

999
El 999 habla del fin de un ciclo. Indica que estás por cumplir una meta y te da la fuerza para seguir luchando. Asimismo, puede decirte que sueltes algo que te aferras, como una relación o un trabajo.


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Consejos para despertar el alma

El alma es el ser, el “Yo” que habita en el cuerpo y actúa a través de él. El alma vendría a ser la esencia de las personas. Sin el alma es como una lámpara sin electricidad, una computadora sin el software. Con la introducción del alma, el cuerpo adquiere vida, visión y oído, pensamiento y habla, inteligencia y emociones, voluntad y deseo, personalidad e identidad.

El despertar del alma ocurre cuando permites que el sentimiento y la intuición te guíen. La vida es un proceso mediante el cual tu alma tiene la oportunidad de transformar en experiencia lo que realmente es. El sentimiento y la intuición son algunas de tus guías.

Estos consejos son para que los pongas en práctica diariamente, de una forma consciente, así despertarás a tu alma y te conectarás con tu Ser Superior.

15 Consejos para despertar el alma

1. Siempre sé agradecido: Cuando eres una persona agradecida tu mente se enfoca en lo que tienes y no en lo que te falta.  Así como puedes tener mil razones para estar triste, tienes más de mil razones para estar agradecido. Si tienes un techo donde cobijarte, comida caliente que te espera en casa, una cama para dormir, eres una persona muy afortunada.

2. Amístate con tu historia: Aceptándote tal cual eres, aceptando que todo lo que has vivido te han convertido en la persona que hoy eres, así sanarás tus heridas. No seas necio tratando de modificar algo que ya ES como es.

3. Practica el desapego en todas sus formas: Todo es temporal, momentáneo. No puedes controlar la desaparición, muerte o extinción de personas u objetos. Aceptar este hecho te quita un gran peso de encima.

4. Practica la compasión: La compasión es una virtud poderosa. Si eres compasivo contigo mismo y con los demás habrás avanzado en tu evolución espiritual. Debes interesarte en los demás y estar dispuesto a ayudar con los medios que tengan a tu alcance, aunque solo sea con una palabra afectuosa o tan solo escuchar cuando esa persona necesita hablar.

5. Sé humilde: Recuerda que no eres tu apellido, tu ropa, tu auto, el cargo que desempeñas o el dinero que tienes. Aunque eres un ser único, también compartes la unidad con todos los seres y con el universo.

6. Sé optimista: El optimismo puede hacerte más saludable, más feliz y puede prolongar tu vida. Los optimistas podrían regular mejor el estrés. La armada lo enseña para incrementar la fortaleza mental en los soldados.

7. Mantente paciente y tolerante ante las adversidades: La paciencia es la “ciencia de la paz” es confiar con serenidad que finalmente, todo saldrá bien y si sale mal, aprenderás y algo bueno saldrá de ello. La paciencia es esperar con paz, es soportar sin quejas una demora o una situación molesta.

8. Medita: Meditar puede aumentar la felicidad, el sentido de la vida, el apoyo social y la capacidad de atención, mientras reduce la ira, ansiedad y fatiga. Así también podría estimular la empatía, y puede ayudarnos con el estrés, la depresión y la memoria.

9. Otorga el Perdón a todos: No te envenenes el corazón con odios ni rencores. Aprende a domar tus dragones .El que se daña eres siempre tú mismo y mientras tanto el mundo sigue girando y mientras tú te enfermas.

10. Nadie, ni siquiera la vida te quita nada: Es importante comprender que cada cosa que perdiste o que se fue de tu vida, tiene una razón de ser, te libera para que vayas más ligero de equipaje y para que aprendas lecciones, o simplemente para hacer espacio para cuando llegue algo mejor.

11. Trata de no sufrir, es una pérdida de tiempo: Elige gozar las cosas simples de la vida como una puesta de sol, escuchar música o el canto de las aves, en vez de lamentarte de lo que “crees” que te falta.

12. Enamórate de la Vida: Esta vida no es sencilla, sin embargo, ama todo lo que el Universo contiene, desde una pequeña oruga hasta un imponente árbol. Se un apasionado de tu hoy, de tus mañanas, de tus tardes y de tus noches. ¡Ama la Vida!

13. Cuida la naturaleza: El planeta es nuestro hogar, cuídalo para ti y para las generaciones futuras. La naturaleza da sin medida, da todo tú también.

14. Demuestra tu amor con acciones: Ama a los demás demostrándoles consideración, realizando tareas simples pero importantes para ofrecerles un poco de descanso y felicidad. El amor se demuestra con hechos, no con palabras.

15 No le temas a la muerte: Comprende que la muerte no existe tal como nos lo han hecho creer o como la imaginamos. Lo que llamamos “muerte” es solo un cambio, una mudanza hacia un lugar mucho mejor.


«Tu visión se volverá más clara cuando mires dentro de tu propio corazón. Quien mira hacia fuera, sueña. Quien mira hacia adentro, despierta».


Fuente: consejosdelconejo.com

El Programado

El «programado» repite los datos de la fuente textualmente y se ofende con cualquiera que no esté de acuerdo con los datos que da su «dios programador».

-¿Cómo te atreves a pensar libremente cuando yo no se hacerlo?

-¿Cómo te atreves a pensar libremente cuando yo no me atrevo?

El «libre pensador» puede entender y debatir los dos puntos de vista sin ofenderse.

Cuando el «programado» recibe información coherente y lógica del «libre pensador» que pone en duda su programación, entra en shock, deja de escuchar, se bloquea y vuelve a la programación. Se les puede ver cláramente el proceso en el movimiento de los ojos y de los párpados.

Para que el «programado» salga de la programación tiene que hacerse responsable de su vida, pensamientos, miedos, actos, etc.

Cuando la iglesia descubrió como entrar en la casa de todos para ser programados por su «dios», al principio lo hizo con la radio, hoy en día el «dios programador» de las personas es la televisión.

Amen, ámense los unos a los otros. Lo que está bien, esta bien, y lo que está mal, está mal. Lo que es real, es real, lo que no lo es, no lo es.

La ley natural no se puede cambiar ni modificar, cuando se puede cambiar o modificar es por que no es ley natural, son normas humanas para el condicionamiento humano, para el control.

Juegan a ser dioses sin serlo, se lo permitimos aceptando sus normas como si fueran leyes.

Una ley, para que sea ley, tiene que ser justa para todos, si no es justa no es ley.

Autor: un ser libre y soberano.